miércoles, 5 de mayo de 2010

Roma.

Quiero hacerlo.
Prepararme para dar un gran paso.
Un viaje, una historia de amor que se repite una y otra vez.
Quiero verte.
Quererte, besarte, mirarte.
Me asomo al balcón y todos los tejados de Roma observan nuestro encuentro.
Me aferro a ti, a Italia, a tus besos y caricias.
Quiero hacertelo suave y lento.
Que no acabe nunca, que sea eterno.
Quiero sentirte, quiero enamorarte.
Dos gatos juguetean en un balcón cercano y mil rosas decoran el de al lado.
Nos miramos y no puedo evitar ruborizarme.
Jugueteamos, nos amamos.
Y... descargamos todo nuestro amor y pasión en formas de:
''ti amo, amore mio''.

lunes, 3 de mayo de 2010

Venezia.

El puente de los suspiros y los cientos de lamentos de los presos que nunca más volveran a ver la luz del sol.
Tu y yo remando por las calles inundadas de Venecia.
Me quitas la máscara, me besas.
Llegamos tarde al baile.
Te pido huir.
Irnos. Tú, yo y nuestra góndola.
Me llevas a casa, me haces tuyo, te hago mío.
El canto de un gondolero penetra por la ventana.
Canciones de amor italianas llenan cada rincón de nuestra habitación.
Tu y yo en la cama.
Nos miramos, nos besamos.
Nos cantamos al oído mientras palpamos nuestros rostros.
Te miro, sonrío.
Nos entregamos apasionadamente.
Me miras, suspiras.
Vemos las constelaciones y nos hacemos promesas de amor eterno.
Me duermo en tu pecho y, finalmente, te siento en mis sueños.

domingo, 18 de abril de 2010

Temo el olor de las mandarinas.

¡Me da pánico!
Tengo miedo de lo que siento, de lo que tengo.
Tengo miedo de lo que puedo perder y de lo que puedo querer.
Tengo miedo de ti.
Me asusta todo esto. Me da terror.
Intento convencerme de cosas.
Intento mentirme, engañarme.
Intento hacerme creer que no lo siento.
Pero... lo siento
¡Lo siento!
Claro, fuerte, aunque me de miedo... aunque me de terror.
Segundas paretes nunca fueron buenas... pero ¿cómo puede fallar sintiendo lo que siento?
Todo lo tuyo me mata.
Te sueño, te siento.
Te necesito, te quiero.

sábado, 17 de abril de 2010

Tu olor a mandarinas

Necesito de tu piel.
Olerte y tenerte ya, aquí, conmigo
Necesito de tus ojos.
Mirarte horas e intentar ganar los duelos de miradas.
Necesito de tus labios.
Besarlos, tocarlos, que sean míos.
Necesito de tu pecho.
Sentir tu respiración agitada, y que tu sientas la mía.
Necesito de tus manos.
Entrelazarlas con las mías, que sean una.
Necesito de tu pestañeo, de tu aliento, de tu pelo.
Definitivamente, te necesito.

domingo, 24 de enero de 2010

Qué decirte...

A ti, que conoces todos mis defectos y virtudes.
A ti, que sabes hacerme sonreír cuando lo veo todo perdido.
Que haces latir mi corazón.
¿Qué decirte?
¿Qué por un segundo a tu lado muero?
¿Qué en tus ojos me siento tan feliz?
¿Qué tus tartas me encantan a pesar de que seas un pésimo cocinero?
Y es que no puedo apartar mi mente de tu lado. Ni mis labios de tu cuerpo.
Y es que simplemente, te quiero.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Ódiame.

Aquí me tienes, desnudo, maniatado.
Todo por ti.
Sigue mintiéndome.
Maltrátame con tus besos de Judas.
Sonríe, me tienes dominado.
Soy tuyo, lo sabes.
Devórame el corazón y luego escúpelo si quieres.
Mirame de nuevo.
¿Disfrutas viendome así?
Desnudo, maniatado.
Esto no es amor; quizás sea odio.
Mátame. Acaba con este intenso dolor.
Muérdeme, pégame, escúpeme.
Nada puede hacerme daño ya.
Aplástame como si una mosca fuera.
Despedázame, puede que asi sienta algo.
Rié, soy todo tuyo.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Magia.

Me duele la tripa.
Será por los nervios... de que al fin te veo... de sentir de nuevo el roce de tus labios junto a los míos.
Deseo que pasen rápido las paradas para sentir tus manos sobre mi piel.
Y tengo miedo... miedo de cagarla... de estropear esta preciosa historia.
Las paradas se alargan y parece que no avanzo al destino final.
A ti.
Tan poca distancia y me parece como si estuvieras en otro mundo.
Y tengo miedo de empezar a quererte y tu luego no sientas lo mismo.
Las cinco y cuarto... según mis datos aún me queda media hora... media hora para pensar. De nuevo, pensar en ti.
Y no sé como saludarte, si darte un beso o quizás dos.
Por fin llego. Te busco. Aún no has llegado. Ojalá no tardes mucho.Me duele la tripa... será por los nervios de saber que por fin hoy te veré.