domingo, 20 de junio de 2010

Conversaciones del pasado.

-¿Te puedo decir una cosa? Aunque me da mucha vergüenza...

- Adelante, sorpréndeme.

-¿Sabes en qué pienso por las mañanas cuando me despierto?

-¿En qué? Como me saltes con otra cosa o una gilipoyez, te arrancaré la cabeza.

-¡Jajajajaja! En que ojala estuvieras aquí conmigo, abrazándome y luego pienso en tooooooodo lo que queda y ya no quiero estar más en la cama, y me levanto porque no quiero estar sólo. Quiero que estés conmigo :(

Luchar, luchar, luchar...

Lucharé por esas miradas, por esos besos y por esas palabras.

Lucharé por ti, por tenerte a mi lado otro segundo más.

Lucharé por ti, por nuestros sueños y por todas esas promesas.

Lucharé por mí, porque luchando por mí, lucho por tenerte, por besarte y por quererte cada día más.

Lucharé por no sentirme solo, para que, de nuevo, sienta que estás a mi lado.

Lucharé cual guerrero, que intenta salvar los restos de una antigua hoguera de amor.

Todo esto por ti, lo sabes, lo sé.

Lucharé, insisto, porque, finalmente, superemos juntos esta barrera de cristal.

Intentaré por todos los medios no abandonar.

Pensaré en ti a la hora de la batalla, pensaré en lo que me decías, en como me mirabas y besabas.

No ha sido un sueño y, por ello, lucharé dejándome la piel.

sábado, 8 de mayo de 2010

La magia di Trevi.

Lo flipo.

Sinceramente, lo flipo con esta magia.

Alucino con tu mirada cuando te miro, con tus reacciones, con tu forma de hablarme y de besarme, de tocarme.

Alucino con esta magia, la magia di Trevi.

Tantos sentimientos juntos no pueden ser posibles, tantas ilusiones, tantas ganas de verte, de tenerte entre mis brazos.

¡Para que luego digan que la magia no existe!

Para mí, la magia es estar en tus brazos, es besarte, es ver las estrellas, claro está, junto a ti.

¿Cómo es posible que nunca lo hubiera visto?

Ahora entiendo lo que es la verdadera magia, puede que no sea larga y duradera, pero es auténtica, y mataría por ella.

Tú eres mi magia… me haces sentir vivo…

Tú eres mi ilusión.

Y es que, al fin y al cabo, me encanta que provoques en mi unas ganas tremendas de hacer locuras… de irnos tu y yo bien lejos, bien juntos, para siempre.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Roma.

Quiero hacerlo.
Prepararme para dar un gran paso.
Un viaje, una historia de amor que se repite una y otra vez.
Quiero verte.
Quererte, besarte, mirarte.
Me asomo al balcón y todos los tejados de Roma observan nuestro encuentro.
Me aferro a ti, a Italia, a tus besos y caricias.
Quiero hacertelo suave y lento.
Que no acabe nunca, que sea eterno.
Quiero sentirte, quiero enamorarte.
Dos gatos juguetean en un balcón cercano y mil rosas decoran el de al lado.
Nos miramos y no puedo evitar ruborizarme.
Jugueteamos, nos amamos.
Y... descargamos todo nuestro amor y pasión en formas de:
''ti amo, amore mio''.

lunes, 3 de mayo de 2010

Venezia.

El puente de los suspiros y los cientos de lamentos de los presos que nunca más volveran a ver la luz del sol.
Tu y yo remando por las calles inundadas de Venecia.
Me quitas la máscara, me besas.
Llegamos tarde al baile.
Te pido huir.
Irnos. Tú, yo y nuestra góndola.
Me llevas a casa, me haces tuyo, te hago mío.
El canto de un gondolero penetra por la ventana.
Canciones de amor italianas llenan cada rincón de nuestra habitación.
Tu y yo en la cama.
Nos miramos, nos besamos.
Nos cantamos al oído mientras palpamos nuestros rostros.
Te miro, sonrío.
Nos entregamos apasionadamente.
Me miras, suspiras.
Vemos las constelaciones y nos hacemos promesas de amor eterno.
Me duermo en tu pecho y, finalmente, te siento en mis sueños.

domingo, 18 de abril de 2010

Temo el olor de las mandarinas.

¡Me da pánico!
Tengo miedo de lo que siento, de lo que tengo.
Tengo miedo de lo que puedo perder y de lo que puedo querer.
Tengo miedo de ti.
Me asusta todo esto. Me da terror.
Intento convencerme de cosas.
Intento mentirme, engañarme.
Intento hacerme creer que no lo siento.
Pero... lo siento
¡Lo siento!
Claro, fuerte, aunque me de miedo... aunque me de terror.
Segundas paretes nunca fueron buenas... pero ¿cómo puede fallar sintiendo lo que siento?
Todo lo tuyo me mata.
Te sueño, te siento.
Te necesito, te quiero.

sábado, 17 de abril de 2010

Tu olor a mandarinas

Necesito de tu piel.
Olerte y tenerte ya, aquí, conmigo
Necesito de tus ojos.
Mirarte horas e intentar ganar los duelos de miradas.
Necesito de tus labios.
Besarlos, tocarlos, que sean míos.
Necesito de tu pecho.
Sentir tu respiración agitada, y que tu sientas la mía.
Necesito de tus manos.
Entrelazarlas con las mías, que sean una.
Necesito de tu pestañeo, de tu aliento, de tu pelo.
Definitivamente, te necesito.